Carrera Entreculturas

Una de las formas de salir de la crisis y evitar que en el futuro puedan venir otras más severas, es transmitir a las nuevas generaciones una serie de valores que les puedan servir para acometer con más probabilidades de éxito la que tenemos encima. El esfuerzo, el coraje, la constancia, la lucha por lograr el objetivo, la deportividad, y otros muchos, se pueden palpar participando en una carrera, en la que se comparten experiencias con otros corredores.

En el arco de salida escuchas como han preparado la carrera los que te rodean. Como y cuánto la han entrenado. Que tiempo quieren hacer. La ilusión por alcanzar el objetivo es palpable en todos los que llevan colgado el dorsal. Cuando suena el disparo de salida, todo el mundo se desea suerte, y cada uno comienza su propio reto.

Las sensaciones al cruzar la línea de meta y terminar la distancia, son de absoluta alegría para todos. Gran cantidad de corredores levantan los brazos como si fueran los ganadores aunque el primero haya entrado ya hace rato. Eso da igual. Lo importante es la satisfacción de cumplir tu propio objetivo, y lo demás no importa.

El pasado día 22, la Fundación Entreculturas organizó en el Parque de Madrid Río una carrera para recaudar fondos y material escolar para ayudar a la alfabetización de 500 niños de la región de Ambriz (norte de Angola). Había varias distancias. Desde 350 metros para los más peques, hasta 10 kilómetros para los más talluditos, y me pareció una ocasión extraordinaria para llevarme a un debutante de 13 años.

Era la primera vez que Dani iba a correr 5 kilómetros, y cuando estaba en la salida en pantalón corto, con la mochila con el material escolar que llevaría hasta la meta, ya no se acordaba de que había 1ºC y de que hacía un minuto estaba tiritando.

“¿Crees que aguantaré corriendo todo el rato? “No he entrenado” “¿salimos rápido o despacio? Me estaba haciendo las mismas preguntas que nos planteamos todos los corredores antes de empezar cualquier carrera. El gusanillo habitual …

Como no podía ser de otra manera, finalmente el galopín se hizo los 5 kilómetros del tirón, y encima, cuando llegamos a la meta se quería dar otra vuelta al circuito.

Bienvenido al club Danius !.









Corro, luego pienso.



Estamos hasta el gorro de que nos cuenten las ventajas de salir a correr un rato, así que no voy a machacar también yo con el discurso oficialista del combate al colesterol, que ya nos lo sabemos. El/la que opta por la vida sedentaria, lo hace a conciencia. Está claro.

Pues bien, resulta que la carrera a pie, además de ofrecernos un ratito en soledad en el que la mente reflexiona con más serenidad, ahora resulta que además nos prepara para hacer sudokus o resolver rompecabezas con más agilidad que el resto de la gente.


Ala, seguir sentadit@s ..

San Silvestre 2011


No imaginaba el Papa Silvestre I cuando estaba negociando con el Emperador Constantino el primer Concilio de la Iglesia Católica (Nicea, año 325), que acabaría siendo más conocido popularmente por las carreras que se celebran el último día del año, que por haber sido el Papa en cuyo Papado se legalizó el Cristianismo, bautizando nada menos que al emperador romano que conquistó y refundó Bizancio.

Sea como fuere, cuando sales a la calle hablando de San Silvestre, lo normal es que tu interlocutor te pregunte ¿qué tal te ha ido?, ¿cuánto tiempo has hecho?. Así que nada. Me apunto al carro, y os comento alguna cosilla sobre la San Silvestre Vallecana 2011.

La San Silvestre “oficial” más antigua de la que se tiene constancia, es la de São Paulo de 1924, aunque ésta se celebraba el día 1 de enero en lugar del 31 de diciembre, pues el pistoletazo de salida, coincidía con la última campanada, y consecuentemente con la llegada del año nuevo.

A partir de ahí, el número de San Silvestres fue creciendo en el planeta hasta el día de hoy, en el que rara es la ciudad de mediano tamaño que no organiza algún tipo de evento atlético el último día de año.

La primera San Silvestre Vallecana se celebró en 1964 y tomaron la salida 57 corredores, y en la del sábado …., 38.000. Si, si, treinta y ocho mil personas corriendo desde el Bernabéu hasta el Teresa Rivero.

Para los que andan un poco obsesionados con correr cada vez más rápido, la San Silvestre no es una carrera para ir a batir marcas, salvo que hayas corrido 10 km en carrera homologada dentro de 2011 por debajo de 38 minutos. En este caso, puedes correr la San Silvestre Internacional, o bien, puedes salir en el primer cajón de la carrera popular, de manera que no andes más o menos rápido los 38.000 que llevas detrás de pueden pasar por encima como treinta manadas de ñús.

Como de la Internacional tenemos noticias en todos los periódicos y yo solo la he corrido una vez, hablemos de la Popular. Como os he dicho, la salida se organiza por tiempos (<38', <42', <45', <48', <50', <52', <55', <60' y +60) para que cada uno salga más o menos acorde con su estado de forma. Y aun con eso, es muy difícil superar tus propios registros, pues siempre hay gente que no arranca en su lugar, o se incorpora sin dorsal después de la línea de salida. Se trata pues de una carrera para disfrutar corriendo en compañía de una marabunta, despedir el año haciendo lo que te gusta, e ir preparando el cuerpo para la hidratación posterior a la carrera o tras las uvas ….

No me ponía un dorsal desde la Behobia, y la verdad es que ya iba teniendo mono. La carrera empezaba a las 17.30h, y como había que dejar antes el petate en el ropero, y darse por allí una vuelta antes de empezar a correr para ver el ambientazo, quedé con Juanma a las 16.30h.

Estuvimos deambulando por la zona un poco más de media hora, y posteriormente fuimos a la casilla de salida (como en la oca), para intentar ver el pelotón desde adelante antes del pistoletazo, pues corriendo no te puedes dar la vuelta so pena de ser arrollado por la inmensa turba de corredores.

La sensación de ver a 38.000 personas cantando la cuenta atrás de los últimos diez segundos, es espeluznante. Hace que salgas escopetado al principio, probablemente por el incremento de adrenalina que te ocasiona el formar parte de un grupo que aplastaría sin problemas a los afamados Brave Heart, y por instinto defensivo, pues como os digo, como no corras al principio te pasan por encima.

No os voy a dar el coñazo con el detalle de la carrera completa, pero quedaros con la idea de que todo el recorrido está repleto de gente animando a los corredores. Serrano, Puerta de Alcalá, Paseo del Prado, Atocha … y después de cruzar la M-30 y entrar en Vallekas, cuando empiezas a subir las rampas de la Avda. de la Albufera, el ambiente es espectacular.

El barrio entero está animando "su" carrera. La San Silvestre con más participación del mundo. Desde las ventanas de los edificios o en la calle con los sprays de nieve artificial o serpentinas. Es un espectáculo que solo lo puedes disfrutar corriendo allí. Ninguna otra carrera en las que he participado iguala en ambiente a la Vallecana.

Insisto que no es una carrera para ir a hacer tu mejor tiempo en la distancia, pero para tomársela como mero disfrute y celebración del fin de año, en unión de miles de personas que comparten tu afición, no tiene precio.

Además, de propina, y como fin de fiesta antes de la cena, lo suyo es tomarse unas cañitas por la zona de meta haciendo tiempo hasta que salen los profesionales. La San Silvestre Internacional empezó un poquito antes de las 20.00h, y para entonces, ya habíamos cogido un buen sitio al lado de la línea de meta, dentro del Estadio Teresa Rivero.

En las pantallas gigantes del estadio podíamos ir viendo la evolución de la carrera desde el principio. 28 minutos después de la salida, teníamos al rey entrando en el campo de fútbol a recorrer los últimos 400 metros saludando al graderío. La llegada de Chema Martínez, “el abuelo” (no confundir con el suegro del hombre del saco), fue una vez más la apoteosis. Llegó cuarto a 37 segundos de Gebrhwitet (Etiopía), pero nos da igual. Dobla en edad al primero, y para nosotros es el campeón.

Llegue cuando llegue, Chema siempre gana. Y encima este año, por delante de Jesús España (5º) vigente campeón de España de 3.000m y subcampeón de Europa de 5.000. Chema, eres una máquina.

No obstante lo anterior, haré una mención especial al desconocido ganador de la carrera. Un etíope, del que a los 2 km de la salida, quien estaba viendo la retransmisión en directo - periodistas incluidos -, preguntaba ….. ¿quién es el dorsal 751? …

Olía a liebre, pero lo extraño es que no llevaba a ningún compatriota cerca. A medida que se iba acercando a la meta, iba consolidando su posición con los cuatro primeros, y terminó ganando al sprint al favorito, el eritreo Teklemariam.

Finalmente, el 751, resultó ser “un chaval” etíope de 17 años, de nombre Gebriwet Hagos que debutaba en el 10.000m …. Sin comentarios, pero querido Bekele, si no se nos tuerce el chico, tu record del mundo huele a muerto !!

Por último, y para los que quieran curiosear los tiempos de sus amigos o algún famosote que se dejó ver por la línea de salida (Dani Martín, Manolo Sanchís, Anne Igartiburu .. y otros cuantos), verificar que han llegado a la meta, y no se han quitado un par de minutillos para adornarse, aquí os dejo la clasificación de la popular. Solo tenéis que “pinchar” la opción nombre, e incluirlo.

El año que viene os espero a todos en la San Silvestre huyendo de 2012, que nos va a dar motivos para ello …. Pese a todo, feliz año !!.


Línea de salida a las 17.10h

Se va llenando la salida ..

Máquinas

3 minutos par la salida. Nervios

1 minuto. Mejor no mirar para atrás.

Abrazo en la llegada con un triatleta que me ha convencido

Hidratación en la meta, junto a un espectador con bufanda


Lo dicho, el año que viene allí os quiero ver.