Kilimanjaro. La Montaña

Solo hay un lugar en la tierra que aglutina selva tropical y zona glaciar en el mismo punto geográfico. Se trata de un volcán cubierto de nieve, pese a encontrarse al lado del ecuador terrestre. Esto le hace aun más mítico.

En el nordeste de Tanzania, se levanta por encima de las nubes la montaña solitaria más grande de la tierra. El Monte Kilimanjaro.




Es una de las maravillas del planeta, y no solo porque es el techo del continente africano, sino porque además, en una pequeña superficie de terreno podemos encontrar prácticamente todos los climas. Sabana al comienzo; bosque tropical en la base; desierto alpino de aspecto lunar en la mitad; y, un enorme glaciar en el cráter. La temperatura puede oscilar de 25ºC en su base, a -20ºC en la cima. No hay otro lugar en el mundo en el que la diferencia térmica sea tan espectacular.


Selva de la Ruta Machame
Montaña sagrada para los Chagga y los Masai que habitan en su falda, conocemos su estampa por infinidad de películas y documentales.
Siento atracción por el Kili desde hace tiempo, y cuanto más investigo, más crece mi interés por conocerlo.
Este año ha llegado el momento de coronar sus 5.895m, y disfrutar de esta maravilla de la naturaleza.


Cara sureste del Glaciar sobre el Kibo

A por ti vamos, Kili.

Peña del Águila (Cercedilla)

Fecha: 5 de febrero de 2012-02-05
Equipo: Alex, Kiko, Jara y Juan
Cima: Peña del Águila (2.012m)
Desnivel: 652m
Pues hombre, vistas lo que se dice vistas …. Vamos que no se veía ni para cantar, pero esta mañana en la cumbre de la Peña del Águila hemos pasado cinco horitas de auténtico disfrute montañero, sobre todo al llegar al coche.
Es broma. La montaña es espectacular en todas las épocas del año, pero el invierno tiene el encanto añadido de la nieve, que como todavía no había caído bien en lo que va de año, había que probarla, además desde la subida al Pico Abantos, no nos íbamos a dar una vuelta por el monte.
Aún sabiendo que estaban anunciadas fuertes rachas de viento en lo alto de la sierra, habíamos decidido hacer un entrenamiento durete, para ver que tal se anda por el monte a doce bajo cero con un viento a 80km o 100k/hora atizándote en el careto. El parte de montaña describe lo de esta mañana como: “Circulación ciclónica oeste-noroeste fuerte. Una vaguada extremadamente fría estará ubicado en la Sierra de Guadarrama hasta el domingo. Se espera otra irrupción el miércoles.” A mi me da que se ha quedado hasta el domingo por la tarde
El único tema era elegir un camino bien señalizado por si la visibilidad no era muy allá, y el elegido ha sido La Peña del Águila con “arrime” a La Peñota. Así, que a las 8.30h ya habíamos dejado el coche en el aparcamiento de las Dehesas de Cercedilla, y nos estábamos enfundando los guantes mirando desde el pinar de abajo hacia lo alto del pico.




Comienza la subida. Al tran tran




Comenzamos la ascensión desde Majavilán (1.360m) subiendo paralelamente al río por una vereda conocida con el nombre de Poyal de la Garganta. Desde luego, vaya nombrecitos que me tienen las referencias …
Las sensaciones eran extraordinarias, pues aunque hacía frío y estaba un poco nublado, lo del viento era una falsa alarma. Además, al poco de comenzar hemos visto un par de grupos de corzos en el pinar que rodea el camino, en el que por cierto ya había caído algo de nieve.


Sol polar a las 10.45h


Poyal de la Garganta


La cosa se complica


Al cabo de una hora y media más o menos ya habíamos llegado al Collado de Marichiva (1.753m) y con un giro hacia el Oeste, tomamos el camino que nos llevaría hasta la cumbre más alta de la jornada.




Un descansito reparador ..
Aquí el viento era ya un poco más impertinente que el que había en la falda del monte, pero aun “tenía un pase” para lo que nos esperaba en el cerro. Cuando a las 11.15h hemos alcanzado la Peña del Águila (2.012m), el viento nos zarandeaba de norte a sur ya con bastante violencia.
Allí hemos tomado como referencia la tapia que separa las provincias de Madrid y Segovia, y hemos progresado hacía el sur descendiendo un poco para buscar algún sitio protegido del viento y tomar un piscolabis mientras decidíamos si comenzábamos a bajar, o apurábamos un poco más la jornada.


¿Sopla o no sopla?



Su ventisquita y sus cejas de hielo

Después de un poco de fuet, queso y almendras, la decisión ha sido intentar subir a La Peñota para irnos a casa con dos cumbres. Desde donde habíamos bajado nos quedaría más o menos un kilómetro para alcanzar la Peñota, pero eso sí, con un desnivel que no andaría lejos del 20%.Mochila en ristre y con las capuchas bien agarradas, encaramamos la última tachuelita de la mañana …
Con los deberes bien hechos y después de experimentar una ventisca, ventisca, sobre las 12.00h comenzábamos a descender con dirección al aparcamiento de Majavilán donde hemos llegado a las 13.40h.


Al final, cinco horas y cuarenta minutos en total en el que hemos comprobado una vez más la fuerza de la naturaleza, y hemos experimentado aunque solo fuera unos minutos, lo que es estar a merced de un viento …
Increíble y preciosa excursión, que repetiremos sin ventisca para poder disfrutar del espectáculo que rodea La Peñota (Macizo de La Mujer Muerta, La Garganta, Siete Picos, Peñalara, Valle de la Fuenfría, Maliciosa … etc).
Y Jara sin jersey …. No somos nada.